La pasta base vuelve al radar del sur tucumano: el hallazgo en Aguilares que enciende una señal de alerta

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La pasta base vuelve al radar del sur tucumano: el hallazgo en Aguilares que enciende una señal de alerta

El secuestro de 50 gramos durante un allanamiento en Aguilares vuelve a poner en el radar del sur tucumano a una sustancia de rápido efecto y alto poder adictivo. El hallazgo abre un interrogante: ¿es un caso aislado o la pasta base está volviendo a circular en la zona?

Julian Rosznercki

5 min de lectura
La pasta base vuelve al radar del sur tucumano: el hallazgo en Aguilares que enciende una señal de alerta

Un allanamiento por narcomenudeo dejó un dato que va más allá de las detenciones: entre cocaína, marihuana, dinero y elementos presuntamente vinculados a la venta apareció pasta base. Fueron 50 gramos. Una cantidad que puede parecer menor frente al resto del secuestro, pero que vuelve a poner bajo la lupa a una de las sustancias más destructivas del mercado ilegal.

Hay un dato del último operativo antidrogas realizado en Aguilares que merece ser observado más allá de los nombres de los detenidos.

No es el kilo de marihuana.

Tampoco son los 300 gramos de cocaína.

Ni siquiera la máquina para contar billetes que fue secuestrada durante el procedimiento.

Son 50 gramos de pasta base de cocaína.

La sustancia apareció durante los dos allanamientos realizados este miércoles en los barrios Obrero y San Nicolás de Aguilares, en una investigación por presunta comercialización de estupefacientes.

Y su hallazgo abre una pregunta que excede el procedimiento policial: ¿qué está pasando con la pasta base en el sur de Tucumán?

Una droga que vuelve a aparecer en el radar

En los últimos años, buena parte de los procedimientos por narcomenudeo difundidos públicamente en el sur tucumano estuvieron atravesados por secuestros de cocaína y marihuana.

Ahora, en Aguilares, apareció otra sustancia.

La pasta base.

No existen elementos suficientes para afirmar que haya actualmente una expansión de su consumo en el sur de la provincia. Para sostener semejante conclusión serían necesarias estadísticas oficiales, investigaciones judiciales y datos sanitarios específicos.

Pero el secuestro es concreto.

Y por eso constituye una señal que merece seguimiento.

La pasta base de cocaína —PBC— es un producto intermedio del proceso de elaboración del clorhidrato de cocaína y posee características que permiten fumarla. Su composición puede variar y también puede contener contaminantes y adulterantes.

En la calle, el consumo mediante pipas suele ser conocido simplemente como “pipear”.

Y allí aparece una de las diferencias centrales.

El problema no es solamente qué se consume, sino cómo llega al cerebro

La pasta base se fuma.

Al ingresar por los pulmones, sus efectos aparecen con enorme rapidez.

Material sanitario oficial utilizado en Argentina señala que los efectos pueden comenzar alrededor de los 30 segundos después del consumo y durar aproximadamente entre cinco y ocho minutos. Después de la euforia puede producirse un descenso brusco, acompañado por ansiedad y un intenso deseo de volver a consumir.

Esa combinación —subida rápida, efecto corto y necesidad de repetir— ayuda a explicar su enorme capacidad para generar dependencia.

Investigadores del CONICET describieron a la pasta base como más adictiva y tóxica y estudiaron sus efectos sobre el sistema nervioso central y la conducta.

Por eso, detrás de la palabra que circula en los barrios —“pipear”— existe un fenómeno mucho más complejo.

No es simplemente fumar una sustancia.

Es una vía de administración capaz de producir un efecto intenso en cuestión de segundos.

Pasta base y cocaína no son exactamente lo mismo

En el lenguaje cotidiano muchas veces todo termina reducido a una misma palabra: cocaína.

Pero químicamente no es así.

La pasta base es un producto intermedio en la elaboración del clorhidrato de cocaína. Un informe oficial explica que puede contener porcentajes variables de cocaína y diferentes contaminantes o adulterantes, y que precisamente sus características químicas permiten que sea fumada.

Eso también obliga a hacer otra distinción.

“Pasta base”, “paco” y cocaína fumada no deberían utilizarse automáticamente como sinónimos, porque la composición de las sustancias que circulan en el mercado ilegal puede variar considerablemente.

Para saber exactamente qué había en los 50 gramos secuestrados en Aguilares se necesitan los análisis periciales correspondientes.

El procedimiento que encendió la alarma

El punto de partida de este informe fueron dos allanamientos simultáneos realizados en Aguilares dentro de una causa por presunta comercialización de estupefacientes.

La investigación tenía un antecedente del 19 de mayo de 2026, cuando se había realizado un primer procedimiento y el principal investigado no fue encontrado.

Este miércoles fue localizado y detenido el hombre conocido como “Que Suerte”, de 35 años. Además, otras dos personas fueron aprehendidas.

En el primer inmueble, ubicado en el barrio Obrero, fueron secuestrados:

- 300 gramos de cocaína distribuidos en siete envoltorios.

- 50 gramos de pasta base.

- Un kilo de marihuana distribuido en cuatro envoltorios.

- Una máquina para contar billetes.

- Una balanza de precisión.

- Dos teléfonos celulares.

- Recortes de plástico.

En el segundo procedimiento, realizado en el barrio San Nicolás, fueron hallados cinco envoltorios con marihuana, $50.000, dos teléfonos celulares y un DVR.

La causa es investigada por la Unidad Fiscal de Narcomenudeo de Concepción y en los procedimientos participaron efectivos de Didrop Concepción, con colaboración de Didrop Alberdi, Didrop Oeste, Guardia de Infantería Sur y Patrulla Motorizada de Aguilares.

No desapareció de Tucumán

La pasta base no había desaparecido de la provincia.

Hay procedimientos oficiales recientes que así lo demuestran.

En junio de 2025, por ejemplo, fueron secuestrados 142 envoltorios de pasta base durante un procedimiento en la zona de Autopista Sur.

En agosto de ese mismo año se encontraron piedras de pasta base durante allanamientos en Los Pocitos.

Y durante 2026 volvió a aparecer en distintos procedimientos del Gran San Miguel de Tucumán y el este provincial.

En marzo fueron secuestradas 125 dosis de pasta base en Alderetes.

En abril aparecieron otros 20 ravioles en Lastenia.

Y el 5 de julio, apenas unas semanas antes del procedimiento de Aguilares, otro allanamiento realizado en Alderetes terminó con el secuestro de 198 bochitas de pasta base de cocaína, además de marihuana.

Por eso, el dato de Aguilares adquiere otra dimensión.

No demuestra por sí solo una nueva ola de consumo. Pero conecta al sur tucumano con una sustancia que continúa apareciendo en procedimientos antidrogas en distintos puntos de la provincia.

La pregunta que queda abierta

Durante mucho tiempo la imagen del “pipero” quedó asociada a los momentos más duros de la expansión del paco y la pasta base en la Argentina.

Después el mapa de sustancias se diversificó.

Cocaína, marihuana y drogas sintéticas ganaron espacio en las noticias y en las investigaciones.

Pero la pasta base nunca desapareció completamente.

Ahora apareció en Aguilares.

Y eso convierte a esos 50 gramos en algo más que una línea dentro de un acta policial.

La Justicia deberá determinar la responsabilidad de las personas investigadas y las pericias establecerán con precisión las características de las sustancias secuestradas.

Pero desde una perspectiva social queda otra tarea pendiente: saber si lo encontrado fue un episodio aislado o si estamos frente a un indicador temprano de cambios en el mercado y en las formas de consumo del sur tucumano.

Esa respuesta todavía no está.

Y justamente por eso el dato merece ser mirado ahora.

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